¿DÉ QUE TRATA?

Somos solo un estudiante más de la escuela de magia y hechicería de Hogwarts, cien años antes de los sucesos que conocimos a través de los libros y películas, es decir, mucho antes de la historia de Harry Potter.

¿CÓMO SE JUEGA?

Una de las partes más importantes es que estamos ante una historia nueva y fresca, totalmente diferente a lo que ya conocemos, y esto es un gran punto a favor para los seguidores del universo de Harry Potter.
Sin embargo, el seguimiento de la historia podría ser mejor, ya que es fácil perderle el hilo a las misiones principales y se podría decir que solo cumple con llevarnos a pasear por Hogwarts.

Las primeras horas del juego son lentas. El juego se toma su tiempo para presentar los aspectos base de la historia y las mecánicas, aunque al ser un RPG podría parecer muy abrumador, la verdad es que Hogwarts Legacy entiende muy bien el tono de la saga, y se jacta mucho de este para aligerar la experiencia.

Tendremos la tarea de crear a nuestro personaje con algunas opciones de personalización un tanto reducidas pero suficientes, de esta forma comenzaremos nuestra aventura como un estudiante de quinto grado en Hogwarts, un personaje que por cierto tiene importancia en el mundo y no se limita a ser un simple espectador, sino un elemento clave dentro del mismo.

Al pasar este tutorial inicial podremos apreciar varios de los aspectos estrella de este juego, el reparto, la magia y, por supuesto, la escuela misma.

Los personajes que vamos conociendo no se limitan a ser puntos de recolección de misiones o tareas, sino que se han adecuado a la perfección al humor y carisma que tuvimos en las películas de Harry Potter… saben dónde están, conocen las situaciones en las que están envueltos y reaccionan de formas más realistas, esto acompañado de un excelente apartado en las animaciones.

Lo único que sentimos llega a desencajar un poco en esto son las opciones de respuestas que tenemos disponibles, ya que varias veces estaremos limitados a dos tipos de ellas, que se podrían traducir como la “amable” y la “grosera”, sin dejar muchas más, salvo en unas cuantas situaciones. Sumando al hecho de que no sabemos al 100% con qué intención nuestro personaje dirá las cosas, puede que en tu mente suene bien pero nuestro mago lo podría decir en un tono sarcástico, lo cual claro, tiene consecuencias en las relaciones con los personajes y cómo nos verán posteriormente.

Y claro, uno de los puntos clave en esta entrega, la misma Hogwarts, este, a una gran escala, es el verdadero protagonista, la escuela y sus alrededores se sienten trabajados hasta el mínimo detalle para que siempre tengas algo diferente que ver, no faltarán pláticas aleatorias, cuadros y estatuas que se mueven, gente con su escoba volando sobre tí, entre otras cosas. Además de lo obvio que es la escala y detalle del colegio, también podremos explorar los alrededores, yendo a Hogsmeade, la Taberna de las tres escobas, el Bosque prohibido y más locaciones icónicas. Sumando extensiones de terreno totalmente nuevo y desconocido que cabe decir que en ningún momento se sentirá vacío.

Estamos ante en un RPG de tercera persona con mundo abierto, así que tenemos muchas referencias en cuanto al funcionamiento, el movimiento se siente bien, al igual que el combate, que tiene muchos elementos de títulos ya conocidos como la saga Arkham de Batman.

Lo que cambia la jugada es, como no, el uso de magia durante los mismos combates, ya que tendremos que usarlos de forma estratégica si queremos obtener ventaja… hechizos para crear barreras protectoras a nuestro alrededor, levantar del suelo a los oponentes, atraer cosas hacia nosotros para después poder lanzarlas y una larga lista, aunque aprenderlos es parte de la experiencia (cosa que haces exactamente como debería se ser, yendo a tus clases).

Como es de esperarse todo eso se irá incrementando conforme vayamos avanzando en la campaña y llegaremos a un punto donde podremos ir sumando estas habilidades para crear combos, todo conforme a lo que tu creatividad te dicte, puede que algunas no funcionen, puede que otras sí y puede que encuentres un combo sumamente devastador, simplemente debes experimentar.
Esto permite que el combate no se llegue a sentir repetitivo en algún momento, ya que se podría decir que siempre está en constante evolución.
Uno de los puntos flojos en la experiencia, al menos hasta el momento de realizar esta reseña, es el rendimiento, específicamente en su versión en PC, ya que a pesar de cumplir con los requisitos mínimos y recomendados hay problemas para mantener FPS estables.

Lo más probable es que durante la primera hora de la experiencia tengas un rendimiento más aceptable, pero al momento de llegar a la escuela y pasear por el mundo abierto, hay caídas constantes, sobre todo cuando estamos en zonas con gran cantidad de NPC, llegando momentos en los que incluso se congelaba la pantalla durante varios segundos antes de reaccionar nuevamente. Esto es algo a tomar en cuenta si planeas adquirir esta versión ya que quizá no correrá como esperas a pesar de cumplir con los requerimientos.

El día 14 de febrero se liberó un parche para la versión de PC que mejora el rendimiento, aunque sin solucionarlo por completo y con áreas de mejora, especialmente en las zonas muy pobladas.

A esto se suman unos cuantos bugs de menor importancia, que llegan a notarse pero sin ser algo que rompa del todo la experiencia, algunos personajes que traspasan el escenario, puertas que no reaccionan al momento de tocarlas o elementos que desaparecen repentinamente.

Podríamos decir a día de hoy que Hogwarts Legacy es el juego que nos da la mejor experiencia en el mundo de Harry Potter, algo que sin duda alguna los fans y jugadores disfrutarán por igual, y si eres ambos, que mejor.
Además de venir totalmente doblado y traducido al español para que nadie se pierda de detalle alguno.

LO BUENO

  • Combate en constante evolución
  • El mapa es la estrella de la experiencia
  • Lo vivo que se siente el mundo

LO MALO

  • Problemas con rendimiento en PC y consolas
  • Poca variedad de personajes
  • La historia principal puede ser confusa